Compartiendo el dominio de Cristo
«Ustedes son... un sacerdocio real» (1 Pedro 2:9).
Los cristianos sirven al Rey y algún día reinarán con Él en su Reino.
En Éxodo 19:5-6, Dios le dice a Israel: «Si en verdad obedecéis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi posesión exclusiva entre todos los pueblos… y seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa». Estaban destinados a ser sacerdotes y realeza, pero violaron el pacto y perdieron esos privilegios. Ahora bien, según Pedro, los cristianos son el sacerdocio real de Dios.
La palabra griega traducida como «real» en 1 Pedro 2:9 se usaba para referirse a un palacio real, soberanía, corona o monarquía. En este contexto, alude a la realeza en general. Hablamos de la casa real de Inglaterra o Francia, no de un edificio, sino de una esfera de dominio. Así sucede con la casa espiritual de Dios (v. 5). Los creyentes sirven al Rey y también reinarán con Él en su esfera de dominio.
Esto se afirma en otras partes de las Escrituras. En el libro de Apocalipsis leemos: «Los has hecho un reino y sacerdotes para nuestro Dios, y reinarán sobre la tierra» (Apocalipsis 5:10); y: «Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la segunda muerte no tiene potestad, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él» (Apocalipsis 20:6).
Tu posición real tiene implicaciones prácticas en tu vida diaria. Por ejemplo, al abordar el problema de los litigios entre cristianos, Pablo dijo: «¿Acaso alguno de ustedes, cuando tiene un pleito contra su prójimo, se atreve a acudir a los tribunales, en lugar de a los santos? ¿O ignoran que los santos juzgarán al mundo? Si ustedes juzgan al mundo, ¿no son competentes para constituir los tribunales más pequeños? ¿Ignoran que juzgaremos a los ángeles? ¡Cuánto más, los asuntos de esta vida!» (1 Corintios 6:1-3).
Nunca olvides quién eres en Cristo, y no permitas que el pecado o el mundo te distraigan de tu función sacerdotal.
Sugerencias para la oración
Memoriza 1 Timoteo 4:12. Pídele a Dios que te convierta en un mejor ejemplo de alguien que representa su sacerdocio real.
Para un estudio más profundo
Lee Génesis 14:18-20 y Hebreos 7:1-17. ¿Quién era Melquisedec y qué tenía de especial su sacerdocio?